Cómo comprar una moto de segunda mano y no arrepentirse en el intento

cómo comprar motos de segunda mano

16/03/2017

Algunos por límites de presupuesto, otros porque quieren probar a montar en moto antes de hacer La Gran Inversión… Hay muchísimos motivos y en el mercado de segunda mano hay verdaderos tesoritos. Eso sí, es un tema muy, pero que muy peliagudo. A ver, cualquiera se fía, ¿no?

Menos mal que una vez más venimos a salvarte. Hoy te traemos estos 10 consejazos para que tu próxima adquisición sea lo más top:

1/ Evita las motos varadas. Vamos, que si te decantas por una moto que lleve meses y meses en el garaje, te va a tocar cambiar gomas, manguitos y neumáticos. Así que piensa antes si te compensa.

2/ Los papeles, siempre al día. Sin excusas, que los papeles cuestan tiempo y dinero. Comprueba que tenga la tarjeta de la ITV, el permiso de circulación y el seguro en vigor. Después, confirma llamando a Tráfico que el pago del impuesto de circulación está al día.

3/ Comprueba su estado general, sobre todo si la compras por internet. Queda con el propietario para echar un vistazo a la moto y desconfía si quiere cerrar el trato antes.

4/ Atento al sillín. Vale que lo han podido sustituir o retapizar, pero si el asiento está desgastado o rajado, ya es una muestra de que la moto ha pasado tiempo a la intemperie o que tiene muchísimos kilómetros. Además, ten por seguro que no va a pasar mucho tiempo hasta que tengas que cambiarlo.

5/ Revisa los kilómetros, pero fíate más de tus ojos. Lo primero es mirar si el cable del cuentakilómetros está roto. Aun así, y dado que en las motos el tacógrafo es fácil de manipular, observa los números del cuadro, el asiento, los neumáticos, las gomas, el chasis, la decoloración de las ópticas y que haya óxido en algún lado.

6/ Los neumáticos te dirán la verdad. Asegúrate de que el dibujo de los neumáticos tiene como mínimo un grosor de 1,6 mm. y el número DOT, que te indicará su fecha de fabricación. A partir de los 4 o 5 años, aunque estén impecables, pierden efectividad.

7/ No te cortes y pide el libro de mantenimiento. Si los neumáticos no están bien, la cadena corre riesgo de salirse o los cambios de aceite no se han hecho cuando se debía, es un peligro ya no para la moto, también para ti.

8/ Cuidado con las motos tuneadas. Y, si aun así, te has enamorado perdidamente de una, lo que debes hacer es asegurarte de que los elementos modificados estén homologados o que en la ficha técnica estén recogidas las modificaciones.

9/ Haz todas las “frikadas” que consideres. Toda comprobación es poca: sube la moto en un caballete y gira la rueda para comprobar que no tenga holguras, agáchate y revisa los bajos, pasa el dedo por los discos de freno, mira que las ruedas no tengan llantazos…

10/ Date una vuelta. No hay mejor forma de comprobar que sí, ella es La Elegida y TIENE que irse a casa contigo.

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